Un ejercicio de presencia. La Luna es ese objeto que invita a frenar el ritmo y concentrarse en el pulso. No es solo un juego de equilibrio; es una pieza táctil pensada para que las manos encuentren calma en el contacto con la madera natural.
Lo simple: Cada pieza está suavizada a mano hasta lograr una textura sedosa. No hay ruidos estridentes; solo el contacto natural de la madera maciza en un objeto que, cuando el juego termina, se integra perfectamente a cualquier ambiente de tu casa.